martes, 27 de diciembre de 2011 0 comentarios

Año Nuevo

Llega el año nuevo y trae nuevas esperanzas y proyectos.  Sin embargo iniciar o concluir nuevos proyectos implica la energía, motivación y dirección  para el propósito que se busca.

El  inicio de año esta lleno de deseos, pero recuerde que un deseo no necesariamente es una meta, si el deseo es un impulso  de algo que no quiero en mi vida;  como no quiero estar gorda, no quiero ser tan enojón, no quiero ser pobre, no quiero que mi hijo sea drogadicto, permítame decirle que este  terminara en fracaso.    Me gustaría que reflexionara que si nuestra mente siendo una maquina perfecta de creatividad y piensa en imágenes ese  NO  de lo que no desea, nuestra mente no lo toma en cuenta  y solo se enfoca en el objetivo. “Estar gorda “, “Ser pobre” y adivine que,  sin querer estaría  programando  para su futuro aquello que  esta evitando.

Las energías suficientes para enfrentar cualquier reto esta dentro de nosotros. Intente este ejercicio.

Tómese el tiempo que necesite para hacer una lista honesta y valiente de:
20 Cosas por las que estoy agradecido(a).
Puede ser por la vida, por la familia, por la salud en fin cualquier cosa por la que siente que esta agradecido (a).

20 Momentos mágicos de mi vida.
El primer beso, esa navidad fabulosa, el nacimiento de mi primer o segundo hijo, cuando dio sus primeros pasos, cuando conocí a mi novia (o) ahora mi esposa, su rostro.

20 Cosas que me gustan de mi mismo (a).
Su nariz, su pelo, que es simpático(a), como sonríe, sus manos, su forma de caminar, bailar o cantar…

20 Cosas que me gustan de mi familia, hijos, esposo(a) hermanos.
Como me cuidan,  que son divertidos, como me soportan,  como me ayudaron en mi enfermedad en fin solo anote lo positivo.

20 Logros que he tenido en mi vida.
Si termine el kínder, primaria, si tuve que trabajar y estudiar, la universidad, el empleo o negocio que tengo, educar a mis hijos, anote tanto los pequeños como grandes logros.

20 Cosas que tengo.
Casa, comida, un auto, familia, amigos, una comunidad…

20 Cosas que he aprendido.
Se tocar guitarra, cocinar, escribir, cantar, bailar, hablar en público, cocinar etc.
Como se dará cuenta hacer esta lista implicara un pequeño esfuerzo de su parte porque quizá se ha estado  enfocando  en lo que no tiene y a aprendido a restar en vez de sumar. Esta lista le mostrara que Ud. Que ya es una persona exitosa y agradecida, le mostrara lo digno (a) que es y que ha superado bastantes obstáculos por lo tanto ya es un(a)  ganador (a).
Si esta decido (a) a enfrentar nuevos retos para este próximo año afírmense fuertemente a estos 20 regalos que estoy seguro que si se lo propone el justo valor deberían de ser 100 porque Ud. eso vale 100 y no 20, se dará cuanta que tendrá la suficiente energía, entusiasmo y fortaleza para enfrentar lo que venga y que lo que ha vivido hasta el momento fue solo una preparación para lo mejor de su vida, que la edad no es una limitante, que si no sabe puede aprender, que si no tiene ahora va a tener , es su derecho ser feliz y también su elección.

Recuerde que esta época es un momento para regalar y regalarse en primer lugar, si espera que le reconozcan sus esfuerzos   o le den cariño,  a lo mejor eso nunca va  a suceder,  así que empiece  hoy con su lista. Acepte las formas en que Dios se ha manifestado en su vida. Dígase así mismo – se que me he equivocado pero, me perdono y voy estar mejor,  y dele las gracias a Dios por la persona que es, el nunca se equivoca y Ud. merece ser amado (a).

El Psicólogo Martin Acosta dirige  “Proyecto Calidad de Vida” que es un grupo de apoyo en Ansiedad y Depresión,  así como  el Programa de Inteligencia Emocional para Chicos y Chicas ¨Junior VIP,  además  de su consulta particular.

Sugerencias y consulta: email: proyectodevidatijuana@gmail.com
Tel. (664)255-66-88         
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Ansiedad en la infancia y adolescencia

Los niños y adolescentes con trastornos de ansiedad suelen experimentar un miedo intenso, preocupación o inquietud que puede durar largos períodos de tiempo y afectar significativamente sus vidas. Si no se trata con  prontitud, los trastornos de ansiedad pueden derivar en:
  • Repetidas ausencias a clase o una incapacidad para terminar el período de escolaridad.
  • Deterioro en las relaciones con iguales.
  • Baja autoestima.
  • Abuso de alcohol u otro tipo de drogas.
  • Problemas de ajuste en situaciones laborales.
  • Trastornos de ansiedad en edad adulta.

 ¿Cuáles son los tipos y características de los trastornos de ansiedad?
Existe una variedad de trastornos de ansiedad que pueden afectar a niños y adolescentes. A continuación, se describen la mayoría de ellos, así como sus características:

Trastorno de ansiedad generalizada: Los niños y adolescentes con este trastorno se preocupan en extremo por sus actividades, ya sea por su rendimiento académico, deportivo o incluso por ser puntual. Esta clase de personas suelen ser muy responsables, se sienten tensos y necesitan mucha seguridad. Pueden quejarse de dolores de estómago u otras afecciones que no parecen tener una causa física.


Trastorno de ansiedad por separación: Los niños con este trastorno suelen tener dificultad en dejar a sus padres para ir a la escuela o campamento de verano, quedarse en casa de un amigo o estar solo. A menudo, se “aferran” a sus padres y tienen problemas para quedarse dormidos. El trastorno de ansiedad por separación puede ir acompañado de depresión, tristeza o miedo a que algún miembro de la familia se vaya o muera. Aproximadamente uno de cada 25 niños experimenta trastorno de ansiedad por separación.

Fobias: Los niños y adolescentes con fobias tienen excesivos miedos no reales de ciertas situaciones u objetos. Muchas fobias tienen nombres específicos, y el trastorno puede centrarse en animales, tormentas, agua, lugares altos o situaciones específicas como encontrarse encerrado en un lugar reducido. Los niños y adolescentes sienten verdadero pavor a ser criticados o juzgados duramente por los demás. Intentarán evitar los objetos y situaciones temidas, por lo que el trastorno puede limitar gravemente sus vidas.

Trastorno de pánico: Los “ataques de pánico” repetitivos en niños y adolescentes sin una causa aparente son signos de un desorden de pánico. Los ataques de pánico son períodos de intenso miedo acompañados por fuertes latidos del corazón, sudoración, mareo, nauseas o sentimiento de muerte inminente. La experiencia es tan terrible que viven con el miedo de que puedan sufrir otro ataque. Los niños y adolescentes con el trastorno suelen hacer cualquier cosa para evitar la situación que provoque otro ataque. Es posible incluso que no quieran ir a la escuela o separarse de sus padres.

Trastorno obsesivo-compulsivo: Los niños y adolescentes con trastorno obsesivo-compulsivo, se ven atrapados en un patrón de pensamientos y comportamientos repetitivos. Aunque puedan reconocer que éstos parecen sin sentido y traumatizantes, son muy difíciles de parar. El comportamiento compulsivo puede incluir lavarse repetidamente las manos, contar o poner en orden objetos una y otra vez. 2 de cada 100 adolescentes experimentan trastornos obsesivos.

Trastorno de estrés post-traumático: Los niños y adolescentes pueden desarrollar un estrés post-traumático después de haber experimentado un acontecimiento sumamente estresante, como experiencias de abusos físicos o sexuales, ser testigo de un hecho violento, la vivencia de un desastre como un bombardeo o un huracán. Los jóvenes con dicho trastorno suelen experimentar el acontecimiento una y otra vez en forma de fuertes recuerdos, instantáneas, u otra clase de pensamientos perturbadores. Como resultado, pueden intentar evitar todo lo que se encuentra asociado con el trauma. También sobreactuar al sobresaltarse o tener dificultades del sueño.

Ayuda disponible para los jóvenes con estos trastornos
Los niños y adolescentes con estos trastornos pueden beneficiarse de una variedad de tratamientos y servicios. Tras un adecuado diagnóstico, pueden ser los siguientes:
  • Tratamiento cognitivo-conductual, mediante el cual los jóvenes aprenden a tratar sus miedos modificando las formas en que piensan y se comportan;
  • Técnicas de relajación;
  • Biofeedback (control del estrés y tensión muscular)
  • Terapia familiar;
  • Formación familiar; y
  • Medicación.
Mientras que las terapias cognitivo-conductuales son efectivas en el tratamiento de algunos trastornos de ansiedad, la medicación trabaja bien en otros. Algunas personas con trastornos de ansiedad se benefician de una combinación de ambos. Se requiere más investigación para determinar qué tratamiento funciona mejor para los diversos tipos de trastornos de ansiedad.


¿Qué pueden hacer los padres?
Si los padres u otros cuidadores observan síntomas repetitivos de trastornos de ansiedad en sus niños o adolescentes, deberían:
  • Hablar de ello con su médico de cabecera para que determine si los síntomas son ocasionados por un trastorno de ansiedad o por algún otro trastorno y también puede derivar a un profesional de la salud mental.
  • Buscar un profesional de la salud mental especializado en trabajar con niños y adolescentes, que utilice la terapia cognitivo-conductual o terapia del comportamiento, entre otras.
  • Obtener información adecuada de bibliotecas, librerías u otras fuentes
  • Asesorarse sobre tratamientos y servicios
  • Hablar con otras familias en sus respectivas comunidades.
  •  Localizar organizaciones o asociaciones de familias con el mismo problema.
Las personas que no están satisfechas de la atención recibida en esta área deberían dirigir sus quejas a la institución o persona que se las ha facilitado, pida información o busque a través de otras fuentes.
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¿Que es trastorno de Ansiedad Generalizada?

El trastorno de ansiedad generalizada es mucho más que la ansiedad normal que se suele experimentar con el día a día. Es crónico y llena el día de una persona con exagerada preocupación y tensión, incluso sin haber nada que lo provoque. El tener este trastorno significa anticipar siempre un desastre, preocuparse excesivamente a menudo por cuestiones de salud, dinero, familia o trabajo. Algunas veces, sin embargo, el origen es difícil de definir. El simple pensamiento de afrontar un nuevo día provoca ansiedad.

“Siempre pensé que simplemente me preocupaba por todo; en todo momento estaba a punto de saltar y era incapaz de relajarme. En ocasiones iba y venía y, en otras, era constante. Podía durar durante días Me preocupaba por cómo me las iba a arreglar para preparar una cena de celebración o cuál sería el regalo adecuado para todos. No podía dejar escapar nada en absoluto.Tenía problemas de sueño. Había veces en que me despertaba de golpe en medio de la noche; tenía problemas en concentrarme incluso leyendo el periódico o una novela. En ocasiones, me sentía un poco mareada y el corazón se me aceleraba o latía con fuerza, lo cual me hacía sentir todavía más preocupada. Siempre estaba imaginando que las cosas eran peor de lo que eran en realidad: cuando me dolía el estómago, estaba segura de tener una úlcera.Cuando llegué a un punto insostenible, falté a mi trabajo lo que me hizo sentir todavía peor, porque pensaba que lo perdería. Mi vida se convirtió en un tormento hasta que, por fin, busqué ayuda y conseguí un tratamiento adecuado".
Parece que este trastorno no produce excesiva discapacidad a las personas que lo sufren, aunque si se dan cuenta de que su ansiedad es más intensa de lo que la situación en cada caso requiere. Sus preocupaciones se ven acompañadas de síntomas físicos, especialmente fatiga, dolores de cabeza, tensión muscular, dolor muscular, dificultad en la deglución, temblores, contracciones, irritabilidad, sudoración y acaloramientos.  También pueden experimentar mareos, falta de aire, nauseas o tener que ir con frecuencia al lavabo.
Algunas personas pueden sentir una incapacidad para relajarse y asustarse más fácilmente que otras personas. Tienden a experimentar más dificultad en la concentración y, a menudo, tienen problemas para conciliar o sostener el sueño.
Contrariamente a las personas con trastornos de ansiedad diversos, los afectados por este trastorno no evitan ciertas situaciones como resultado de su problema. Cuando los problemas asociados con el trastorno son menores, las personas pueden funcionar con normalidad tanto en sus relaciones sociales como en el trabajo. Si el problema es severo, puede ser discapacitante y crear dificultades en llevar a cabo incluso las actividades diarias más comunes.



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¿Que es una fobia especifica?

Una fobia específica es un miedo intenso a algo en concreto que en realidad no puede producir un daño real. Algunas de ellas se centran en lugares cerrados, altura, ascensores, túneles, conducir por autopistas, agua, volar, perros y heridas que sangran. Estas fobias no son miedos extremos, simplemente son miedos a algo en particular. Es posible que pueda esquiar pendiente abajo por una elevada montaña con facilidad pero ser incapaz de subir a la planta quinta de un edificio de oficinas. Aunque los adultos con fobias se dan cuenta que estos miedos son irracionales, el simple hecho de afrontarlos o incluso pensar sobre ello, el objeto o situación de miedo provoca ya un ataque de panico o ansiedad severa.

“Tengo verdadero pavor a volar y nunca más lo haré. Solía empezar el pánico un mes antes de la partida. Experimentaba un sentimiento verdaderamente desagradable cuando las puertas del avión se cerraban quedándome atrapado. Mi corazón latía con fuerza y empezaba a sudar. Cuando el avión iniciaba el ascenso las sensaciones iban en aumento debido a la imposibilidad de salir. Cuando pienso en volar me imagino a mí mismo perdiendo el control, haciendo cosas raras, subiéndome por las paredes, aunque por supuesto nunca lo hago. No tengo miedo a que se produzca un accidente o al movimiento que producen las turbulencias. Es simplemente encontrarme atrapado. Siempre que quiero cambiar de trabajo, lo primero que pienso es si me veré forzado a viajar en avión. Actualmente, sólo voy a lugares donde puedo llegar en coche o en tren. Mis amigos siempre me dicen que tampoco podría apearme de un tren en marcha a alta velocidad, y no entienden por qué los trenes no me molestan. Les contesto que lo mío no es un miedo racional”.

Si el objeto del miedo es fácil de evitar, no precisa tratamiento. Algunas veces, sin embargo, el trastorno puede interferir en la propia vida o en la toma de decisiones tratando de evitar la situación fóbica y si esta evitación se lleva a extremos, puede llegar a ser discapacitante. Las fobias específicas tienen un tratamiento sencillo con psicoterapia adecuada a cada caso.


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¿Que es el trastorno de Estrés Postraumatico?

El estrés post-traumático es un trastorno discapacitante que puede desarrollarse después de un  acontecimiento traumático. A menudo, las personas que lo han sufrido tienen pensamientos y recuerdos persistentes de miedo sobre lo que les aconteció y pueden sentirse emocionalmente bloqueados, especialmente aquellos que fueron testigos de un acontecimiento de estas proporciones. Los veterano de guerra fueron los primeros en llamar la atención, aunque puede ser el resultado de muchos otros incidentes como son: atracos, violación o tortura; secuestro o captividad; abusos en la niñez, accidentes graves como choques de tren o coche; desastres naturales como riadas o terremotos. El acontecimiento que dispara  el trastorno puede ser algo ocurrido en la vida de la persona o algo ocurrido a una persona cercana a él o ella. O quizá el simple hecho de ser testigo, como la muerte y destrucción masiva después de haber presenciado el derrumbe de un edificio o de un accidente aéreo.

“Sufrí una violación cuando tenia 5 años. Durante mucho tiempo hable del hecho como si le hubiera sucedido a otra persona. Era consciente de que me había sucedido a mí pero no experimentaba ningún sentimiento.

Más tarde empecé a tener imágenes instantáneas que venían a mí como oleadas. Estaba aterrorizada. De repente reviví la violación. Cada instante era sobrecogedor. No era consciente de lo que había a mi alrededor, estaba como en una burbuja, como si estuviese flotando. Estaba asustada. Tener una imagen retrospectiva de ese tipo puede dejarte totalmente acongojada.

La violación tuvo ligar una semana antes de una festividad del mes de noviembre. Y no puedo creer la ansiedad y el miedo que siento cada año cuando llega dicha festividad. Es como si hubiese visto  a un hombre lobo. No me puedo relajar, no puedo dormir, no quiero estar con nadie. Me pregunto  si alguna vez me sentiré libre de este terrible problema”.

Sea cual sea el origen del problema, algunas personas con este problema suelen repetir el trauma en forma de pesadillas o recuerdos perturbadores durante el día.  Pueden experimentar otros problemas de sueño, sentirse aislados, entumecidos o sobresaltados. Pueden perder interés por las cosas que antes solían disfrutar, y tener problemas en mostrar su afectividad. Pueden sentirse irritables, más agresivos que antes o incluso violentos. Todo lo que pueda recordarles el trauma puede ser altamente angustioso, lo que les llevaría a evitar ciertos lugares o situaciones que traen a la memoria esos recuerdos. Las fechas cercanas o coincidentes con el acontecimiento traumático  suelen ser muy difíciles.

Los acontecimientos más comunes pueden servir como recuerdos del trauma y provocar instantáneas o imágenes intrusivas. Una persona que esté experimentando este tipo de instantáneas que se pueden presentar  en forma de imágenes, sonidos, olores o sentimientos puede llegar a perder el sentido de la realidad y creer que el acontecimiento traumático está teniendo lugar una y otra vez.

No todas las personas traumatizadas tienen estos síntomas o desarrollan estrés-postraumático. El trastorno se diagnostica sólo si los síntomas duran más de un mes. En los que sí lo hacen, los síntomas empiezan, por lo general, dentro de los tres meses del trauma, y el curso de la enfermedad varía. Algunas personas se recuperan en seis meses; los síntomas duran a otras mucho más. En algunos casos, el trastorno puede llegar a ser crónico. En ocasiones, la enfermedad no aparece hasta después de transcurridos unos años del acontecimiento.
Se puede ayudar a las personas que padecen este trastorno con una terapia adecuada.
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¿Que es el Trastorno Obsesivo Compulsivo?

El trastorno obsesivo-compulsivo incluye pensamientos ansiosos o rituales que se cree no poder controlar. Si padece este trastorno puede encontrarse atrapado por imágenes o pensamientos persistentes y no deseados o por la urgente necesidad de realizar ciertos rituales.

Es posible que la persona se obsesione por los gérmenes o la suciedad, por lo que lavará sus manos una y otra vez; o sentirse lleno de dudas y necesite verificar las cosas repetidas veces. También son posibles pensamientos frecuentes de violencia y miedo a herir a personas cercanas. Puede pasarse mucho tiempo tocando o contando cosas o sentirse preocupado por el orden y la simetría, incluso pueden sobrevenir pensamientos de realización de actos sexuales que le resulten repugnantes o ser atacado por pensamientos que van en contra de sus creencias religiosas.

Estas imágenes o pensamientos se denominan obsesiones y los rituales que se realizan para tratar de prevenir o zafarse de ellos, compulsiones. No existe placer alguno en la realización de estos rituales, sólo un breve alivio de la ansiedad que crece cuando no se llevan a cabo.

"No podía hacer nada sin rituales e invadían cada aspecto de mi vida. La necesidad de contarlo se había apoderado de mí. Debía lavarme la cabeza tres veces seguidas en lugar de una porque tres era un número de buena suerte y el uno, no. No podía leer a la velocidad normal ya que tenía que contar las líneas de cada párrafo. Cuando conectaba la alarma por las noches, debía fijarla en un número que sumandos no diera un “mal” número".

“El acto de vestirme por las mañanas también era duro ya que tenía una rutina y si no la seguía, me ponía ansioso y debía volver a vestirme. Temía que de no hacerlo así, mis padres iban a morir. Tenía el pensamiento terrible de que iba a herir a mis padres; era completamente irracional pero ello generaba más ansiedad y más comportamiento sin sentido. El tiempo que invertía en rituales, me impedía hacer muchas cosas importantes para mí. Sabía que los rituales no tenían ningún sentido y me avergonzaba de ellos pero no podía controlarlos a pesar de la terapia”.

La mayoría de adultos con estos trastornos reconocen que su actitud no tiene sentido, aunque no pueden parar de hacerlo. Algunas personas, sin embargo, particularmente niños, pueden no darse cuenta de que su comportamiento no es común.


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¿Que es la Fobia Social?

La fobia social es el miedo a afrontar situaciones sociales y a la interacción con los demás. Este trastorno, también conocido como ansiedad social,  se caracteriza por el temor a ser juzgado y evaluado negativamente por otras personas, llevando a sentimientos de vergüenza, humillación y depresión. Si una persona se siente habitualmente ansiosa en situaciones sociales, pero se siente bien cuando está solo, entonces se puede estar padeciendo una fobia social.  

Algunos de los síntomas físicos más habituales suelen ser: taquicardia, temblor de manos o cuerpo, malestar abdominal, enrojecimiento, tensión muscular, sequedad de boca y sudoración. Estos síntomas suelen ir acompañados de un gran malestar emocional, dónde la baja autoestima y los sentimientos de desánimo suelen ser permanentes. Un problema principal de este trastorno es la evitación de situaciones sociales, que en mayor o menor medida, son fundamentales para el desarrollo de una vida plena.

Las evitaciones, así como los síntomas, suelen comenzar en la infancia o adolescencia. Influyen negativamente en el desenvolvimiento  escolar, reducen la capacidad de interacción con los compañeros de escuela o instituto y coarta la vida sentimental de muchos jóvenes y adultos. El ámbito laboral también es una fuente de problemas para el fóbico social, ya que suelen ser entornos muy jerarquizados con figuras de autoridad, que no hacen más que incomodar aún más al afectado.

Cabe destacar la diferencia que existe entre fobia social y timidez. Solo en la primera se produce un gran malestar psicofísico y se tiende a la evitación recurrente. La timidez, en cambio, es un rasgo de personalidad y  puede ser vivida sin ningún tipo de trastorno porque no suele limitar en mayor grado la vida cotidiana de la las personas.  Ambos comparten una carencia en lo que se refiere a habilidades sociales.

Algunos de lo signos de alerta a tener en cuenta para diagnosticar una fobia social son:
-Temor a conocer gente nueva o gran ansiedad al ser presentados por primera vez.
-Ansiedad excesiva en situaciones sociales cotidianas (con gente conocida).
-Miedo a comer, beber o escribir en público.
-Utiliza o compartir lugares públicos: lavabos, comedores, salas de estudio, etc.


La fobia social es una enfermedad real. Se puede tratar con terapia y medicamentos.
Si tiene fobia social, le preocupa mucho la posibilidad de avergonzarse en frente de los demás. Su temor puede ser tan fuerte que le impide hacer sus tareas cotidianas. Puede ser que tenga dificultad para hablar con los demás en el trabajo o en la escuela. Su temor puede ocasionalmente hasta impedirle ir al trabajo o escuela.

Puede ser que le preocupe sonrojarse o temblar en presencia de los demás. Puede ser que esté convencido de que las demás personas lo están observando simplemente en espera de que usted cometa un error. Aún hablar por teléfono, firmar un cheque en la tienda o ir a un baño público le causan temor.

Muchas personas se sienten un poco nerviosas antes de conocer a alguien o antes de dar un discurso. Pero las que padecen de fobia social se preocupan semanas antes del evento. Pueden llegar a hacer cualquier cosa por evitar o cancelar el evento.

"En la escuela siempre tenía miedo de participar en clase, aunque supiera la materia. Cuando comencé a trabajar, detestaba tener que reunirme con mi jefe. No podía ni siquiera sentarme a comer con mis compañeros de trabajo. Me sentía nervioso al pensar que me estaban mirando o juzgando y que iba a hacer algo estúpido. Mi corazón latía fuertemente y empezaba a sudar nada más de pensar que tendría que asistir a una junta. Estos síntomas empeoraban mientras más se acercaba el evento. A veces no podía dormir ni comer por varios días antes de una junta de personal".


 
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