La depresión mayor es una seria enfermedad cuyos síntomas incluyen humor deprimido, disminución en el nivel de energía y en el interés por la vida, molestias físicas, cambios en los patrones de alimentación y sueño, así como pensamientos y movimientos ya sean lentos o agitados. La depresión mayor no es una tristeza pasajera. Si no se obtiene tratamiento, los síntomas pueden durar semanas, meses o años, sin embargo, un tratamiento adecuado puede ayudar a la mayoría de las personas que sufren de depresión.
A diferencia de los sentimientos normales y pasajeros de tristeza, pérdida y duelo, la depresión mayor continúa y causa en la persona serios problemas de pensamiento, comportamiento, estado anímico, actividades y salud.
Con frecuencia, la depresión mayor comienza entre los 15 y 30 años de edad, pero también puede presentarse en niños y ancianos. Todas las personas, independientemente de su edad, grupo étnico o económico, pueden sufrir de depresión. Más de la mitad de las personas que sufren un episodio de depresión seguirán teniendo episodios hasta una o dos veces al año si no reciben tratamiento. Sin éste, una persona con depresión puede llegar al suicidio.
La depresión mayor, conocida también como depresión clínica o depresión unipolar, es solamente un tipo de trastorno depresivo. Otros trastornos depresivos incluyen la distimia (una modalidad crónica pero menos severa que la depresión clínica) y el trastorno bipolar (o maniacodepresivo). Las personas con trastorno bipolar sufren, por lo general, de episodios alternados de depresión y manía. Durante los períodos de manía, las personas se encuentran en un estado anímico de "exaltación" anormal o se sienten inusualmente irritables. Estas personas podrían tener una opinión extremadamente buena de ellas mismas o de sus habilidades aunque poco realista; puede haber también un aumento marcado de energía, pensamientos furtivos y habla muy rápida.
¿Cuáles son los síntomas de la depresión mayor?
El comienzo del primer episodio de depresión mayor podría no ser obvio si es gradual o leve, pero la persona por lo general comienza a comportarse y a pensar de una manera muy diferente a lo usual. Frecuentemente los síntomas incluyen:
Con frecuencia, la depresión mayor comienza entre los 15 y 30 años de edad, pero también puede presentarse en niños y ancianos. Todas las personas, independientemente de su edad, grupo étnico o económico, pueden sufrir de depresión. Más de la mitad de las personas que sufren un episodio de depresión seguirán teniendo episodios hasta una o dos veces al año si no reciben tratamiento. Sin éste, una persona con depresión puede llegar al suicidio.
La depresión mayor, conocida también como depresión clínica o depresión unipolar, es solamente un tipo de trastorno depresivo. Otros trastornos depresivos incluyen la distimia (una modalidad crónica pero menos severa que la depresión clínica) y el trastorno bipolar (o maniacodepresivo). Las personas con trastorno bipolar sufren, por lo general, de episodios alternados de depresión y manía. Durante los períodos de manía, las personas se encuentran en un estado anímico de "exaltación" anormal o se sienten inusualmente irritables. Estas personas podrían tener una opinión extremadamente buena de ellas mismas o de sus habilidades aunque poco realista; puede haber también un aumento marcado de energía, pensamientos furtivos y habla muy rápida.
¿Cuáles son los síntomas de la depresión mayor?
El comienzo del primer episodio de depresión mayor podría no ser obvio si es gradual o leve, pero la persona por lo general comienza a comportarse y a pensar de una manera muy diferente a lo usual. Frecuentemente los síntomas incluyen:
- ánimo muy triste o irritable que no mejora
- cambios muy notables en el patrón de sueño, apetito y energía
- dificultad para pensar, concentrarse y recordar
- movimientos físicos lentos o agitación poco usual
- falta de interés o placer en las actividades que antes solía disfrutar
- sentimiento de culpa, de no valer nada, de desesperanza y de un gran vacío
- ideas repetidas sobre el suicidio o la muerte
- malestares físicos constantes que no responden al tratamiento, por ejemplo, dolor de cabeza, molestias digestivas y dolor crónico
Cuando se presentan varios síntomas de depresión que duran más de dos semanas y causan problemas para llevar a cabo las actividades diarias, la persona necesita tratamiento profesional.
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